La Internacional de Servicios Públicos (ISP), en el marco del proyecto Forsa, realizó el 16 de junio “El Encuentro Nacional de Cuidados: ideas para la nueva Constitución de Chile”. Los objetivos de la jornada, que contó con la presencia de la responsable mundial de Género de la ISP Verónica Montúfar, fueron proporcionar la base conceptual sobre la reorganización social del cuidado debido a su crisis provocada por la pandemia y dar a conocer la propuesta de las cinco “R” de esta federación sindical global.

La secretaria subregional de la ISP para el Cono Sur, Nayareth Quevedo, inició la actividad saludando a las y los presentes, en nombre de la organización y de la secretaria regional Rosa Pavanelli. Continuó explicando que la ISP, que congrega a más de 30 millones de trabajadores/as del mundo, “lucha día a día por reivindicar no solo las condiciones laborales de quienes laboran en servicios públicos, sino también la igualdad de género en el mundo del trabajo, incluidas las organizaciones sindicales”.

Indicó también que el proceso histórico que vive Chile, junto a las y los constituyentes electos independientes y de centro-izquierda, abre una ventana de esperanza para el movimiento sindical, ya que entrega una “oportunidad histórica para incidir de manera decidida los rumbos de la vida democrática de uno de los países más privatizados del mundo”. Además, aseveró que “la experiencia chilena reciente indica que la aplicación sostenida de políticas de mercantilización de la vida, con el consecuente avance de la incertidumbre vital, provoca crisis sociales que corren el riesgo de transformarse también en crisis política”, pues hacen peligrar la democracia.

Nayareth Quevedo
Nayareth Quevedo

En esta línea, la secretaria subregional recalcó la importancia de la defensa de los servicios públicos y de plantearlos en la Constitución como sensibles al género para transformar la división sexual del trabajo, redistribuyéndola a hombres y también al Estado. “Es momento de transformar de raíz las formas en las que se organiza el poder. Como mujeres tenemos la oportunidad de derribar los obstáculos patriarcales y de mercado que nos han privado de reconocimiento, igualdad, justicia y derecho, y solo lo lograremos empujando colectivamente”, finalizó.

La constituyente, matrona del Hospital de Valdivia y ex dirigenta de la Confederación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (FENPRUSS), Aurora Delgado, tomó la palabra: “Desde la perspectiva de los cuidados, es importante que garanticemos en esta Constitución el carácter del Estado de uno subsidiario a uno cuidador”. Añadió que “no solo basta desfeminizar los cuidados, sino colectivizarlos y con enfoque de equidad territorial, de igualdad sustantiva y autonomía de género”. Para finalizar, hizo hincapié en que existe la responsabilidad de que los derechos sociales como la salud, educación, vivienda, trabajo, entre otros, estén garantizados en el nuevo texto.

A continuación, se presentó el video de la propuesta resumida del Comité Nacional de Mujeres de Chile acerca de los cuidados. En este, se explica qué es el cuidado, cómo se manifiesta y cómo los servicios de cuidado y seguridad social son subvalorados. Para cambiar esta situación, agudizada por la covid, se plantea que la Carta Magna incluya las cinco “R”: reconocer, recompensar, reducir, redistribuir y restaurar.

 

VIDEO

En este este video sobre la Reconstrucción Social del Cuidado, Carolina Espinoza habla de las 5R de la ISP para posicionar el tema de los cuidados en la discusión constitucional de Chile.

POR EL DERECHO HUMANO AL CUIDADO EN LA NUEVA CONSTITUCIÓN DE CHILE

La representante del Cono Sur ante el Comité Mundial de Mujeres, Carolina Espinoza, afirmó que el momento crucial que se está viviendo en Chile se debe a la revuelta popular de octubre del 2019 y que, para continuar avanzando como se ha hecho, se debe apelar a la unidad y a la militancia. “Qué duda cabe de que hemos ido avanzando, logramos los escaños para nuestros pueblos originarios y algo inédito en el mundo: es el primer proceso constituyente paritario. Eso nos llena de orgullo y de un reto maravilloso y complejo, porque las necesidades en este país lleno de abusos, de carencias las demandas son múltiples”, prosiguió.

Respecto a los desafíos, Espinoza aseguró que al centro de la posibilidad real de transformar las condiciones materiales de vida y generar una condición de igualdad debe estar el tema de los cuidados. “Desde la ISP y con otras mujeres organizadas en el territorio chileno estamos empujando y bregando por este tema. Nos falta mucho, hay que hacer conciencia de esta situación a veces invisibilizada y un trabajo educativo-cultural, fomentar la corresponsabilidad no solo dentro de la familia, sino también con un Estado que, en un futuro cercano, pueda tener un sistema plurinacional de cuidados”, cerró.

Carolina Espinoza
Carolina Espinoza

La encargada mundial de género de la ISP y expositora, Verónica Montúfar, fue quien siguió. Su presentación tuvo como objetivo mostrar qué sucede en el contexto mundial, en América Latina y las oportunidades y visiones que se pueden plantear en el contexto chileno.

“De la situación internacional se evidenció que existe un declive de la densidad y libertad sindical, un debilitamiento en la negociación colectiva, vacíos frente a la ratificación e implementación de los convenios 151 y 154 de la Organización Internacional de Trabajadores (OIT) que se ha agravado por la pandemia”, señaló, además de explicar que no existe la preocupación necesaria por parte del Estado de que los cuidados sean un bien público, lo que desencadena una crisis en la esfera económica, política, cultural e ideológica, y global.

A raíz de esto y respecto a la Organización Social del Cuidado, Montúfar explicó que este concepto se refiere a la forma en que una sociedad organiza las necesidades del cuidado humano, donde se encuentra la familia, comunidades, el mercado y el Estado. No obstante, este trabajo de cuidados recae fundamentalmente en las mujeres, debido a su feminización. Asimismo, indicó que pensar este concepto exclusivamente desde la economía es restrictivo y no ha permitido verlo de forma integral. Por ende, las propuestas también se han restringido. “Nuestra propuesta es avanzar a la dimensión integral, por esto el acuñamiento de este concepto desde lo social, desde lo sociológico, de cómo está organizado el cuidado en esta sociedad”, dijo.

La expositora también se refirió al “Manifiesto: reconstruir la organización social del cuidado”, que lanzó este año la ISP con otras organizaciones internacionales y que cuenta con 330 mil firmas, tanto de organizaciones feministas, pro derechos humanos, sindicales y sociales como de personas individuales. Mencionó que este invita a “patear el tablero” y a “generar propuestas transformadoras, no solo reformas”, pues busca construir un movimiento global que sea una fuerza que ponga temas como el cuidado en el debate.

Luego, la encargada mundial de género profundizó en las cinco “R”, anteriormente mencionadas: reconocer en el plano social y económico el cuidado, recompensar con salario igual un trabajo de igual valor, reducir la carga laboral de las mujeres en esta materia apostando a la corresponsabilidad, redistribuir la labor más allá de la familia –como al Estado – y restaurar la capacidad pública, es decir, que sea un bien, servicio y sistema público. Estas “R” deben incluirse en el ámbito económico, político, ético y global. Pese a la existencia de estas, aseguró que tres están a medias.

Verónica Montúfar
Verónica Montúfar

Respecto al contexto latinoamericano, Montúfar hizo referencia a cuatro experiencias diferentes en distintos momentos: Uruguay, Argentina, México y Bogotá, además de Costa Rica y Ecuador, que viven sus procesos sin tanta coyuntura. Aseveró que estos países tienen en común la vertiente feminista, que la “fuerza social detrás de la construcción publica, estatal y experiencias en América Latina tiene esta fuerza social feminista de empuje”.

También, en lo que a matices y límites respecta, nombró la redistribución al interior de la familia entre hombres y mujeres, el aparecimiento del aporte económico del trabajo no remunerado de cuidado en las cuentas nacionales, la reducción del trabajo de cuidado para las mujeres, los servicios de asistencia social y el reconocimiento del aporte económico del trabajo no remunerado. Asimismo, señaló vacíos como no pensar a los servicios de cuidado como públicos, como bienes públicos y al cuidado como un derecho humano fundamental y no avanzar en una nueva ética del cuidado, entre otros.

Finalmente, antes de la ronda de preguntas de las y los presentes, habló del momento político chileno y la necesidad de que exista una correlación de fuerzas, una construcción constitucional coherente política y jurídicamente en el dogma y la parte orgánica, y que, por supuesto, incluya a los cuidados dentro de su escritura.

La representante del Cono Sur ante el Comité Mundial de Mujeres, Carolina Espinoza, cerró la jornada indicando que este es el comienzo de un proceso que hay que seguir empujando, por lo que “desde el Comité de Mujeres de la ISP tenemos más actividades programadas” para concientizar. Reiteró la invitación para el webinario por el Día Internacional de los Servicios Públicos, el 23 de junio, donde se expondrán las tres líneas estratégicas para la Constitución.